
A la misma época que la anterior, la primera mitad del siglo VI, corresponde la iglesia de planta rectangular con dos cúpulas de la Santa Paz o de Santa Irene (en griego Αγία Ειρήνη, Hagia Irene), también en Constantinopla, y que actualmente está destinada a museo. Se encuentra situada entre la iglesia de Santa Sofía y el ya muy posterior palacio de Topkapi.
La primera iglesia de Santa Irene fue construida bajo el reinado del emperador Constantino I el Grande en el siglo IV, siendo la primera de las iglesias de la ciudad de Constantinopla. Fue el escenario de debates particularmente hirientes entre arrianos y trinitarios en el marco de los enfrentamientos teológicos entre ambos. De hecho, fue precisamente en la iglesia de Santa Irene donde se celebró en 381 el segundo Concilio Ecuménico. Por otra parte, fue la sede del patriarcado de Constantinopla antes de que se fuese construida la iglesia de Santa Sofía.
[Vista de la mitad oriental] de la iglesia de Santa Irene, en Constantinopla.
La primitiva iglesia resultó incendiada en el 532 durante la rebelión Niká, por lo que Justiniano I hizo que fuese reconstruida. Parte de la bóveda, ejecutada con precipitación, se hundió poco después, a lo que se añadió un incendio en 564. Tras una nueva destrucción acontecida debido a un terremoto en el 740, Hagia Irene fue en gran parte reconstruida, en el reinado de Constantin0 V, con lo que en su forma actual, el edificio que ha llegado hasta nosotros se corresponde con el siglo VIII.
La iglesia de Santa Irene constituye un ejemplo perfecto para ilustrar el paso de las iglesias de planta basilical a una planta de cruz griega inscrita en un cuadrado. Hagia Irene es la única de las iglesias de estilo bizantino cuyo atrio original ha llegado hasta nosotros. La basílica, cubierta por una bóveda y dotada con dos cúpulas, culmina en su lado este con tres grandes ventanas con arco de medio punto abiertas en el ábside. Una gran cruz domina el nártex, en el lugar donde de acuerdo con la tradición arquitectónica bizantina se ubicaba el Theotokos, lo que constituye una perfecto ejemplo de iconostasia.
Tras la caída de Constantinopla en 1453, fue utilizada como arsenal por los jenízaros, siendo acondicionada en 1846 como un Museo turco. En 1875, ante la falta de espacio, la colección artística fue trasladada al palacio de Topkapi, pasando la iglesia a transformarse en un Museo Imperial (Müze-i Hümayun) y luego, en 1908, en un Museo militar durante un cierto tiempo. Desde 1973, se procedió a una cuidada restauración del monumento, que es utilizado como lugar de ejecución de conciertos de música clásica en razón de sus impresionantes cualidades artísticas, hasta el punto de que desde 1980 los principales conciertos del Festival de Música de Estambul se celebran en Hagia Irene. El Museo no es autónomo, sino que depende del Museo de Santa Sofía.
La primera iglesia de Santa Irene fue construida bajo el reinado del emperador Constantino I el Grande en el siglo IV, siendo la primera de las iglesias de la ciudad de Constantinopla. Fue el escenario de debates particularmente hirientes entre arrianos y trinitarios en el marco de los enfrentamientos teológicos entre ambos. De hecho, fue precisamente en la iglesia de Santa Irene donde se celebró en 381 el segundo Concilio Ecuménico. Por otra parte, fue la sede del patriarcado de Constantinopla antes de que se fuese construida la iglesia de Santa Sofía.
[Vista de la mitad oriental] de la iglesia de Santa Irene, en Constantinopla.
La primitiva iglesia resultó incendiada en el 532 durante la rebelión Niká, por lo que Justiniano I hizo que fuese reconstruida. Parte de la bóveda, ejecutada con precipitación, se hundió poco después, a lo que se añadió un incendio en 564. Tras una nueva destrucción acontecida debido a un terremoto en el 740, Hagia Irene fue en gran parte reconstruida, en el reinado de Constantin0 V, con lo que en su forma actual, el edificio que ha llegado hasta nosotros se corresponde con el siglo VIII.
La iglesia de Santa Irene constituye un ejemplo perfecto para ilustrar el paso de las iglesias de planta basilical a una planta de cruz griega inscrita en un cuadrado. Hagia Irene es la única de las iglesias de estilo bizantino cuyo atrio original ha llegado hasta nosotros. La basílica, cubierta por una bóveda y dotada con dos cúpulas, culmina en su lado este con tres grandes ventanas con arco de medio punto abiertas en el ábside. Una gran cruz domina el nártex, en el lugar donde de acuerdo con la tradición arquitectónica bizantina se ubicaba el Theotokos, lo que constituye una perfecto ejemplo de iconostasia.
Tras la caída de Constantinopla en 1453, fue utilizada como arsenal por los jenízaros, siendo acondicionada en 1846 como un Museo turco. En 1875, ante la falta de espacio, la colección artística fue trasladada al palacio de Topkapi, pasando la iglesia a transformarse en un Museo Imperial (Müze-i Hümayun) y luego, en 1908, en un Museo militar durante un cierto tiempo. Desde 1973, se procedió a una cuidada restauración del monumento, que es utilizado como lugar de ejecución de conciertos de música clásica en razón de sus impresionantes cualidades artísticas, hasta el punto de que desde 1980 los principales conciertos del Festival de Música de Estambul se celebran en Hagia Irene. El Museo no es autónomo, sino que depende del Museo de Santa Sofía.
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